Comenzamos el recorrido que nos dejarÃa de vuelta en nuestra querida Ciudad de Buenos Aires.
PasarÃamos por Las Grutas y por la ciudad de BahÃa Blanca, previo a la llegada a nuestros hogares.
ParecÃa que el viaje habÃa terminado allá, en El Calafate. En mà camino sabÃa, que no iba a encontrarme con maravilla tal como el Perito Moreno, por lo cual mi mirada habÃa quedado en la masa de hielo austral. Es por eso que comentaba que mis relatos sobre Madryn no tendrÃan demasiado incapié y detalle como sà lo tuvieron los restantes paisajes patagónicos por donde habÃamos estado. El cansancio de haber estado en ruta un tiempo equivalente a 6 dÃas (entre todos los trayectos que hicimos, según las cuentas de Mauro), se hacÃa sentir.
Pero como dice el dicho popular: ¿quién nos quitaba lo bailado?. Ni si quiera ante la pérdida de todas nuestras fotos y videos, como dice una publicidad: el recuerdo era haber estado allÃ.
A eso de las 17 horas llegarÃamos a la Ciudad, y cada uno de nosotros llegarÃa de vuelta a casa. Quizás con un rostro cansado, pero sonriente.
Ese fue nuestro viaje, rumbo al Big Ice, un sueño cumplido.
