Archivo de Octubre 2008

Maria (Blondie)

Octubre 17, 2008

She looks like she don’t care
Smooth as silk, cool as air
Ooh it makes you want to cry

She doesn’t know your name,
And your heart beats like a subway train
Ooh it makes you want to die

Ooh don’t you want to take her
You want to make her all your own

Maria – you’ve got to see her
Go insane and out of your mind
Latina – Ave Maria
A million and one candlelights

I’ve seen this thing before
In my best friend and the boy next door
Fools for love and full of fire
You want to come in from the rain
Emotions running down the drain
Blue as ice and desire

Ooh don’t you want to make her
You want to take her all your own

Maria – you’ve got to see her
Go insane and out of your mind
Latina – Ave Maria
A million and one candlelights

Ooh don’t you want to break her
Ooh don’t you want to take her home

She walks like she don’t care
You want to take her everywhere
Ooh she makes you want to cry

She’s like a millionaire
Walking on imported air
Oh it makes you want to die

Maria – you’ve got to see her
Go insane and out of your mind
Latina – Ave Maria
A million and one candlelights

Vuelvo (Beto Cuevas)

Octubre 17, 2008

Me juraste eternidad
Y olvidaste mi realidad

Hoy ya no puedo
Creer en ti es algo tóxico
Pero borrarte de mi mente
Es más difícil que existir

Renunciaste al porvenir
Me mataste y reviví

Hoy ya no puedo
Creer en ti es algo tóxico
Pero borrarte de mi mente
Es más difícil que existir
Y ya no puedo resistir

Vuelvo a encontrarme
En el mismo lugar
Donde inició
Con mi guitarra
Y una lágrima
Que se secó
Vuelvo a encontrarme
En el mismo lugar
Donde inició
Con mi guitarra
Y una lágrima

Proclamaste rivalidad
Y encontraste en mi
Hostilidad

Hoy ya no puedo
Creer en ti es algo tóxico
Pero borrarte de mi mente
Es más dificil que vivir
Y ya no puedo resistir

Vuelvo a encontrarme
En el mismo lugar
Donde inició
Con mi guitarra
Y una lágrima
Que se secó
Vuelvo a encontrarme
En el mismo lugar
Donde inició
Con mi guitarra
Y una lágrima

Vuelvo a encontrarme
En el mismo lugar
Donde inició
Con mi guitarra
Y una lágrima
Que se secó
Vuelvo a encontrarme
En el mismo lugar
Donde inició,
Con mi guitarra
Y una lágrima
Que se secó

Intento de Panorámica

Octubre 12, 2008

Si bien es una foto premeditada, es la primer panorámica que intento hacer, con la cámara digital. Son tres fotos unidas, las dos primeras se nota bastante la unión (sobre todo por el cielo, que salió con otra claridad).

Foto panorámica del Glaciar Perito Moreno (intento)

Foto panorámica del Glaciar Perito Moreno (intento)

Un mate y un amor (Lalo Mir)

Octubre 7, 2008

El mate no es una bebida. Bueno, sí­. Es un lí­quido y entra por la boca.
Pero no es una bebida. En este paí­s nadie toma mate porque tenga sed.
Es más bien una costumbre, como rascarse.
El mate es exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo.
Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es “hola” y la segunda “Algunos mates?”.
Esto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres.
Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios o inmaduros.
Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian o se drogan.
Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara.
Peronistas y radicales ceban mate sin preguntar.
En verano y en invierno.
Es lo único en lo que nos parecemos las ví­ctimas y los verdugos; los buenos y los malos.
Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide. Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentí­s un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale el corazón del cuerpo.
Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón.
Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates.
La gente pregunta, cuando no hay confianza: “¿Dulce o amargo?”. El otro responde: “Como tomes vos”.
Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba.
La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da.
La yerba no se le niega a nadie.
Éste es el único paí­s del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular.
Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres.
Acá empezamos a ser grandes el dí­a que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos.
No es casualidad. No es porque sí.
El dí­a que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma.
El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores…
Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena.
La charla, no el mate.
Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y es la sinceridad para decir: ¡Basta, cambiá la yerba!”.
Es el compañerismo hecho momento.
Es la sensibilidad al agua hirviendo.
Es el cariño para preguntar, estúpidamente, “¿está caliente, no?”.
Es la modestia de quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta el final.
Es la hospitalidad de la invitación.
Es la justicia de uno por uno.
Es la obligación de decir “gracias”, al menos una vez al día.
Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir.