Archive for 28 agosto 2009

La Sociedad de la Nieve

agosto 28, 2009

Algunos fragmentos de este excelente libro…

Es fácil no creer desde el llano: es imposible no creer cuando estás a solas con la montaña.

Me di cuenta que lo que no se dice provoca dolor, y que hablar, cura.

La enseñanza que he recogido es que no hay nada mejor y de que dé más tranquilidad de espíritu que brindarse al otro, éste es el principal aprendizaje que he recibido y con él me siento en paz.

Durante mucho tiempo no pude pensar en todo ese proceso que tuvimos que hacer en la montaña, pasar de ser seres normales a convertirnos en hombres primitivos.

Vivir no alcanza, soñar es lo que importa.

En esa capacidad de adaptación, la mente jugó un papel definitivo, la mente del que se quiere salvar lo salva, pero la mente del que se entrega y dice “yo de acá no salgo y me muero”, se muere en una semana.

Aprendí en ese momento que uno es dueño del instante en que quiere terminar: yo podría haber elegido morirme y me hubiera ido en ese tránsito sereno, no necesitaba más que dejarme llevar, pero me brotó esa conexión con la vida y con mi madre.

Y descubro que los años pasan pero las sensaciones profundas se mantienen indelebles.

Cuando vives en la ausencia total de elementos materiales, les permites espacio a otras sensaciones, a nuevos sentidos, que es lo que quiero rescatar cuando vengo a la montaña, porque sé que al regresar a la civilización en parte volveré a perderlo.

La gloria existe, aunque sea breve y por espasmos.

Fue su forma de derrotar la tragedia que estábamos viviendo: no vivir en función de ella sino plantear sus propios objetivos y cumplirlos, hasta el último respiro.

Lo primero que aprendimos en la montaña es a decir la verdad.

¿Por qué mueren unos y otros sobreviven? La mayoría de las personas que caen del vigésimo piso mueren en el piso diecinueve. Faltan dieciocho para estrellarse contra el piso y ya se murieron de susto.

Lo único que nosotros tenemos para decir es que cada uno puede lograr lo mismo que nosotros si se propone remontar la cuesta y salir de su cordillera.

La necesidad forma a una persona para siempre.

Cuando bajé de la cordillera, el dolor lo dejé arriba, en la nieve, para que se congele.

Percibí que la pulsión por vivir 24 horas más trasciende edades y culturas y está presente en todos los seres humanos, en un campo de concentración o perdidos en una montaña. En una situación límite surge un impulso que te catapulta, siempre, para hacer otro esfuerzo más allá de tu límite.

Lo que me hizo entender que el placer y el dolor son relativos y subjetivos, que no hay un dolorímetro ni un angustiómetro para medir el sufrimiento.

Comencé a constatar, a un grado que jamás imaginaba, que el ser humano puede adaptarse a todo, si lo hace poco a poco, día a día, y fundamentalmente, creo yo, si nunca conoce el final.

Dejamos todo lo material y nos aproximamos a nuestra esencia, enriquecimos el espíritu, y nuestros talentos de seres pensantes funcionaron al máximo. Un grupo de moribundos semicongelados y famélicos, que ignoraba por completo dónde estaba, abrazándose para no morir de frío, sin ningún otro elemento más que afectos e inteligencia, encontró la salida, la espiritual y la física.

3 cumbres para mi tía

agosto 26, 2009

Intenso, emocionante, divertido, reconfortante. Creo que hemos respondido con dignidad al regalo que nos hizo la naturaleza estos 3 días. Fue un gran “SI” para personas que, tan solo, queríamos ¿caminar?.

Con la fuerte convicción y certeza de que nuestros seres queridos sólo mueren cuando se los olvida, este humilde esfuerzo es en tributo a mi, inolvidable, Tía Aida.

En la cumbre

En la cumbre

Tributo a la Tía Aida - Cumbre en el Cerro Champaquí

Tributo a la Tía Aida - Cumbre en el Cerro Champaquí

Cumbre en la Ventana

Cumbre en la Ventana

Cumbre en La Totora

Cumbre en La Totora

Cumbre en el Champa

Cumbre en el Champa