Archive for the ‘Rumbo al Big Ice (Vacaciones 2008)’ Category

Segundo Acto: Camino a Villa La Angostura (ruta 106, verguenza nacional)

diciembre 31, 2008

Al 1/02/2008, la ruta 106 se encontraba como van a poder apreciarla en el video (y dudo mucho que haya sido reparada a la fecha). Según artículos de diarios locales (La Pampa – Río Negro) existe alguna licitación o algún proyecto para repararla.
Ustedes se preguntarán cómo llegamos a dar con esta ruta. Nuestro intento era evitar la ruta del desierto, y tomar una ruta alternativa. Existe una ruta que se desvía hacia al sur, pero evidentemente nosotros no dimos con ella, y llegamos a esta “ruta” que nos demoró casi 3 horas para poder realizar menos de 100 kilómetros.
Los habitantes de los pueblos cercanos, los cuales quedan aislados por el estado de esta ruta, exponían un cartel (en el inicio del segundo tramo de la ruta, al pasar un control que ni siquiera es policial, sino fitozoosanitario) donde decían “a nosotros también nos da verguenza”.
Seguramente, como en muchos lugares de nuestro país, habitantes de estos lugares “esclavos” de la desidia de nuestros gobernantes a todo nivel. La falta de cuidado e interes de los habitantes de nuestro país, al no suministrar caminos que no pongan en peligro a quienes lo transitan.
Este camino sólo es utilizado por camiones que transportan cargamentos de frutas, etc., y que ahorran kilómetros en utilizar esta ruta (imaginen lo que deben ahorrar para optar por utilizarla), o por turistas equivocados, presos de la NO-información vial que se maneja en esa zona.

Lo último del Big

agosto 14, 2008

Lo prometido es deuda. Aquí esta la versión completa del compilado de “Rumbo al Big Ice” (partido en 3). Son veinte minutos aproximadamente, por lo cual el que decida verlo, tendrá que armarse de paciencia ( o bien disfrutarlo ). Y modifico lo antes dicho, si tiene fotos ( incluye dos para hacer una aclaración acerca del “canguro” que vio Oscar, en la villa El Chocón ). Abrazos.

Comparte tu magia con aquellas personas que comparten tus recuerdos.
Abriga sentimientos que calen muy hondo.
Manténte en contacto con aquellos que viven en tu corazón.
Sé una persona comprometida que juega en serio.

Un compilado de los videos de la aventura al Perito Moreno, bordeando la ruta 40. Eso es lo que me faltaba hacer para cerrar este “documental” de nuestras vidas y experiencias.
Es el primer video compilado que hago y que no incluye absolutamente ninguna foto. Todos son segmentos de videos de toda nuestra aventura, y para inmortalizarlo faltaba armar este video.
Cuando lo hice, no lo acoté en tiempo, ni calidad, etc., de ahí que terminó siendo de alrededor de 23 minutos de duración, aquí va un extracto (hasta que descubra la forma de subirlo entero, sin tener que fragmentarlo en partes).
Pensé cuando comencé a hacerlo, que dure lo que tenga que durar, no le iba a cortar las alas antes que vuele no? Un abrazo.

Noveno Acto: Cañadón Río Pinturas y Cueva de las Manos II

julio 16, 2008

Me gratifica que gran parte de las visitas a mi blog, llegue desde personas que buscan datos sobre cómo llegar a la Cueva de las Manos, o bien leer acerca de los alrededores para saber donde parar y donde poder pasar la noche.

Camino a Bajo Caracoles

Eso hizo que vuelva a leer lo que había escrito, y otra vez me puse a investigar sobre las cuevas. Busqué en Google Earth para tener una imagen satelital del cañadón, así que aquí dejo la captura, y también uno de los carteles que con los chicos habíamos fotografiado pero nos había salido movida. Al escuchar o leer “Bajo Caracoles”, nuestra mente nos deposita inmediatamente en aquellos recuerdos. Abrazos.

Paisaje Cañadón Rio Pinturas - Cueva de las Manos - Desde Google Earth

Paisaje Cañadón Río Pinturas - Cueva de las Manos - Desde Google Earth

 

Paisaje Cañadón Rio Pinturas - Cueva de las Manos

Paisaje Cañadón Río Pinturas - Cueva de las Manos

 

Llegando al puesto de Parques Nacionales, en la Cueva de las Manos

Llegando al puesto de Parques Nacionales, en la Cueva de las Manos

 

Cañadón R�o Pinturas Imagen Satelital

Camino sinuoso llegando al puesto del Parque Nacional Cueva de las Manos

Camino sinuoso llegando al puesto del Parque Nacional Cueva de las ManosCamino

La ruta del Big Ice, y los números…

junio 17, 2008

La verdad que este es uno de los post que más me costo. O el que más producción tuvo.
No pude conectar el viejo y querido escaner Umax para poder tomar la imagen de nuestro mapa original de ruta, porque no es compatible con el Windows XP, a pesar de los intentos que hice por configurarlo.
Pero gracias a la guía de una gran empresa petrolera (deduzcan ustedes) pude tomar los mapas de la Patagonia donde marqué la ruta que hicimos.
No es exacta (mi exigencia hace que haga ese comentario, perdón). No se muestran algunos desvíos que hicimos (por ejemplo cuando fuimos a la cueva de las manos, a la laguna del desierto, a la península de Valdés), pero a simple vista permite darse cuenta la magnitud de nuestra aventura.
Espero que se diviertan leyendo los números del Big Ice, y ahora me acordé, habría que agregar “6 días en ruta” jajaja… Abrazos.

La ruta del Big Ice 

Rumbo al Big Ice (ahora los videos!!!)

junio 7, 2008

Por fin. Ahora voy a ir subiendo de a poco algunos videos para que puedan disfrutar de estos lugares maravillosos que tiene nuestro país. Voy a ir linkeando de a poco algunos, aca ya dejo la primera prueba.

Cañadón Río Pinturas y Cueva de las Manos (el viento me hará volar)

Ruptura

El brindis austral

Casi nos volamos (trecking en el Perito Moreno)

Vista del Frente Norte del Glaciar Perito Moreno desde el mar

Que amague se comieron ehhh!!!

Lo que dejó el Big Ice

mayo 26, 2008

Bueno, la fecha de hoy no me da lugar a decir “uhhh… hace exactamente tres meses estaba caminando arriba del Glaciar Perito Moreno” pero si puedo decir que hace más de tres meses estaba [… bla bla bla …]
Siempre que nos reencontramos con Osk, decimos que cada día que pasa nuestro viaje es cada día mejor, cada día es más inolvidable, y cada día tenemos más ganas de volver a estar allí. Del tercer viajero hace tiempo que no tenemos noticias, por eso que no podría decir si él siente lo mismo.
Pero si que cada vez que cuento alguna anécdota de “rumbo al big ice” (o si quieren llamarlo de otro modo “mis vacaciones”) desearía volver a estar allá.
Cuando nos equivocamos de ruta y tardamos tres horas en hacer 100 kilómetros, desearía volver allá.
Cuando alguien confundió a un dinosaurio con un canguro, desearía volver allá.
Cuando eran las once de la noche en la ruta camino a Va. Langostura, y todavía había luz, desearía volver allá.
Cuando recorrimos los siete lagos, aunque fueron más, y escuchaba la frase “todos los lugares en la Patagonia son iguales: lago, árboles, montaña…”, desearía volver allá.
Cuando sentimos la fría y cristalina agua de los lagos, desearía volver allá.
Cuando caminamos los 12 kilómetros en el Bosque de Arrayanes, desearía volver allá.
Cuando escuché la frase “¿vocei viaja en este barco?”, desearía volver allá.
Cuando subimos en aerosilla al Cerro Bayo, no desearía volver allá.
Cuando subimos y bajamos a pie el Cerro Catedral, desearía volver allá.
Cuando anduvimos por la ruta 40 y sentíamos desolación pero al mismo tiempo paz, desearía volver allá.
Cuando pinchamos un neumático camino a la Cueva de las Manos y lo cambiamos entre el frío y los nervios de que sólo sea un tropezón en nuestro camino, desearía volver allá.
Cuando a Oscar se le voló el casco y fue aparar al Cañadón del Río Pinturas, 200 metros debajo nuestro, desearía volver allá.
Cuando nos quisieron estafar en Bajo Caracoles y seguimos camino a Gobernador Gregores, desearía volver allá.
Cuando nos bajamos del coche, en el medio de la nada, pensamos que estabamos perdidos, pero encontrándonos con una noche increiblemente estrellada, y apagamos las luces del coche para contemplar el cielo, desearía volver allá.
Cuando en la ruta empezamos a ver desde lejos la cumbre del Fitz Roy, desearía volver allá.
Cuando amagamos siempre para acampar, pero nunca lo hicimos, deseraía volver allá.
Cuando llegamos a Laguna del Desierto, y contemplamos la paz del agua en la frontera con Chile, desearía volver allá.
Cuando retratamos nuestras sombras al borde del lago Viedma, desearía volver allá.
Cuando vimos al Perito Moreno por primera vez, desearía volver allá.
Cuando vimos como se desprendía los grandes pedazos de hielo y caían al Lago Argentino, desearía volver allá.
Cuando se escuchaban los “crujidos” del hielo rompiéndose, desearía volver allá.
Cuando veíamos el arco iris sobre el glaciar, aproximándonos en la lancha para hacer la caminata, desearía volver allá.
Cuando el viento casi nos derrivaba en el ventisquero y empezaba nuestra caminata, desearía volver allá.
Cuando pisabamos el hielo con los grampones, y la increíble gama de azules y celestes del agua sobre el hielo impactaban nuestros ojos, desearía volver allá.
Cuando brindamos con whisky en el glaciar, desearía volver allá.
Cuando en cada parada sentíamos que seguir viajando era seguir cumpliendo un sueño, desearía volver allá.
Cuando pude ver al ejército de pingüinos refugiados en la Península de Valdes, desearía volver allá.
Cuando sellamos un viaje magnífico, por eso desearía volver allá.

Deseara Volver Allá

Vacaciones, desde el celular (lo que faltaba)

marzo 15, 2008

Esto es lo último que me faltaba desarmar de la mochila de las vacaciones: bajar las fotos del celular.

Y es verdad que estas fotos tienen como otro punto de vista, a pesar de que paisajes se repiten con las fotos de la cámara digital, hay fotos “inéditas” o más bien, uno se pregunta como puede entrar tanta naturaleza en una pantallita tan pequeña de un teléfono. Increible. Bueno ahi van.

31 de Enero 2008 Log�stica31 de Enero 2008 Log�stica

01/02/08 Camino a Villa La Angostura

02/02/08 El jard�n del hostel Bajo Cero02/02/08 De regreso de San Mart�n de los Andes02/02/08 De regreso de San Mart�n de los Andes02/02/08 Lo encontramos, Lago Escondido02/02/08 Lo encontramos, Lago Escondido

03/02/08 De regreso del Bosque de Arrayanes, en el Nahuel Huapi03/02/08 De regreso del Bosque de Arrayanes, en el Nahuel Huapi03/02/08 De noche (si de noche) en el jard�n del hostel

04/02/08 Cumbre en el Cerro Bayo04/02/08 Cumbre en el Cerro Bayo04/02/08 Aerosilla Cerro Bayo04/02/08 Aerosilla Cerro Bayo04/02/08 Bahia Mansa

6/02/08 Cumbre en el Cerro Catedral (el nevado es el Tronador)6/02/08 Cumbre en el Cerro Catedral (el nevado es el Tronador)

07/02/08 Camino a Rio Mayo (increible, pero todav�a se venden cassettes!!!)

08/02/08 Camino a la Cueva de las Manos

09/02/08 Camino a El Chaltén09/02/08 Camino a El Chaltén09/02/08 Camino a El Chaltén09/02/08 Camino a El Chaltén

11/02/08 Glaciar Perito Moreno11/02/08 Glaciar Perito Moreno11/02/08 Glaciar Perito Moreno

14/02/08 Pingüinito en Pennsula de Valdés

17/02/08 Hotel Italia, en Baha Blanca (un cuadro que no se porqué motivo le saqué una foto jaja)

Acto XVII: Vuelta a casa

marzo 3, 2008

Comenzamos el recorrido que nos dejaría de vuelta en nuestra querida Ciudad de Buenos Aires.

Pasaríamos por Las Grutas y por la ciudad de Bahía Blanca, previo a la llegada a nuestros hogares.

Parecía que el viaje había terminado allá, en El Calafate. En mí camino sabía, que no iba a encontrarme con maravilla tal como el Perito Moreno, por lo cual mi mirada había quedado en la masa de hielo austral. Es por eso que comentaba que mis relatos sobre Madryn no tendrían demasiado incapié y detalle como sí lo tuvieron los restantes paisajes patagónicos por donde habíamos estado. El cansancio de haber estado en ruta un tiempo equivalente a 6 días (entre todos los trayectos que hicimos, según las cuentas de Mauro), se hacía sentir.

Pero como dice el dicho popular: ¿quién nos quitaba lo bailado?. Ni si quiera ante la pérdida de todas nuestras fotos y videos, como dice una publicidad: el recuerdo era haber estado allí.

Última foto en Baha Blanca

A eso de las 17 horas llegaríamos a la Ciudad, y cada uno de nosotros llegaría de vuelta a casa. Quizás con un rostro cansado, pero sonriente.

Ese fue nuestro viaje, rumbo al Big Ice, un sueño cumplido.

Acto XVI: Puerto Madryn

marzo 3, 2008

Y así fue. Este día fue destinado al descanso.

No había despertador a ningún horario. Pensábamos pasear por el centro de Puerto Madryn, y a la tarde, visitar la playa que quedaba a 300 metros del hostel.

Fue el día en que también nos dedicamos a poner a punto al auto. Teníamos que alinearlo dado que ya habíamos hecho unos 7000 kilómetros por todo tipo de terreno, cambiado un neumático, y se sentían en el volante. Obviamente, encontramos obstáculos (como en todos los pueblos en que intentamos alinear y balancear los neumáticos), esta no iba a ser la excepción. Debíamos llevarlo por la mañana, y tener cuidado, porque a las 12.30 todos los empleados se iban a almorzar y “no quedaba nadie”. Así que mientras dejamos el coche, recorrimos el centro con el recaudo del horario.

Acto XV: Península de Valdés

marzo 3, 2008

Pennsula de Valdés (Puerto Pirámides) 

Bueno habrán notado, los seguidores de este humilde diario (si es que existe alguno) el gran impás que existió entre el acto anterior y el que me encuentro redactando en este momento. No es casualidad, sino que narrar y contar los lugares por donde habíamos pasado en los relatos anteriores era más emocionante, para mí, que redactar los últimos días, donde a pesar de estar de vacaciones el cansancio de la ruta se empezaba a sentir, y analizábamos constantemente la cantidad de kilómetros (y sobre todo el estado de la ruta) de cualquier excursión o lugar para conocer del que se nos presentaba la oportunidad.

No había motivo para sorprenderse. Habíamos llegado, otra vez, de madrugada al hostel que teníamos reservado. Por suerte, una vez que tocamos timbre en “Che Patagonia”, a los pocos segundos se habrió la puerta, y una sensación de calma llegó a nuestros rostros cuando la reserva que había hecho, allá por los primeros días del año, se encontraba perfectamente registrada.

Otra vez, tuvimos que ingresar a la habitación, estando el resto de nuestros compañeros de cuarto durmiendo: lo lamentamos, nosotros también teníamos ganas de descansar. Por la mañana, luego de hablar con el encargado del hostel, que nos dio un panorama de las diferentes excursiones y posibilidades que teníamos en Madryn, decidimos ir a la Península de Valdés. Teníamos que hacer aproximadamente 100 kilómetros hasta el centro de visitantes, donde se nos informaba acerca de las atracciones de la Península. Todo el recorrido dentro de la Península (que habíamos elegido hacer) eran 210 kilómetros del ripio, que gracias a Dios serían los últimos kilómetros de ripio de nuestra larga aventura. Debido a los fuertes vientos de la Península, luego de ser advertidos por los guardaparques del “traicionero” ripio de la Península, el estado del camino se encontraba con demasiados “pianitos”, formados justamente por el viento. Recomendaban también no transitar a más de 40 kilómetros por hora, y una clara advertencia también por los animales sueltos. Una de las normas de la Península: es no descender del vehículo en medio del camino, en caso de observar algún animal, uno puede detenerse con el coche a observarlo y sacar alguna foto, pero no puede bajar del auto.

Lamentablemente, como ya sabrán, no contábamos con una 4×4 para poder transitar “fugazmente” el camino, por lo cual constantemente debíamos tener cuidado con la altura de la acumulación de piedras en el camino, no solo para que el auto resbale, sino para que no toque el chapón. A todo esto, a los pianitos se los podía combatir llendo a menos de 30 kilómetros por hora, o bien superando los 80 kilómetros por hora (ojo, esto me lo han comentado, no es que nosotros lo hayamos hecho).

Fue así que realizamos el siguiente recorrido: Puerto Pirámides, Punta Norte y Caleta Valdés. Puerto Pirámides nos sorprendió con la hermosa playa con la que cuenta. Vimos un ave que había llegado con la marea, entre nuestra ignorancia y su parecido, pensamos que era un pingüino, pero cuando lo vimos volar, descartamos la posibilidad. Estuvimos un rato en la playa, cuando decidimos seguir viaje a nuestros otros dos destinos. En Punta Norte visitamos a los lobos marinos, que no dejaban, con su particular gracia, de moverse y de “murmurar” graciosamente entre ellos. Ejército era poco. Se los podía ver a unos 150 metros aproximadamente.

En Caleta Valdés, el último destino dentro de la Península que haríamos, nos encontraríamos con los ansiados y graciosos pingüinitos. Si Ejército no alcanzaba para los lobos, un batallón de pingüinos estaba al parecer “paralizado” en la costa de la Península. El vientos que soplaba era muy fuerte, y los pequeños parecían refugiarse en sus cuevas y lomas de tierra. Por fin los había conocido, algo que anhelaba hace tiempo, pero sinceramente me hubiera gustado tener algo de contacto con estos animalitos tan simpáticos y a la vez tan “chinchudos”.

Pennsula de Valdés (Caleta Valdés)

A mi parecer, el cansancio del viaje y el hecho de tener que hacer casi 100 kilómetros de un punto a otro de la Península para admirar las diferentes atracciones, opacaba un poco la Naturaleza y hacía que los días en Madryn sean más para descansar, que para conocer otros lugares. De hecho eso haríamos el día siguiente.